La Muerte De Dios En Friedrich Nietzsche

Diego Pineda

El Teocidio

En un tablero de un salón de clases alguien escribió: "Dios ha muerto": Nietzsche. Y poco más abajo alguien más escribió: "Nietzsche está muerto" : Dios. Lo que parece una lucha jovial entre creyentes y no creyentes es una de las muchas interpretaciones (descontextualizadas, emotivas, no importa) a las que la filosofía nietzscheana ha servido durante el último siglo.

Sin duda, para Nietzsche, Dios o lo que éste representaba en la cultura occidental, estaba muerto. Y, sin duda, Nietzsche está muerto. Pero ¿cuál es el significado de la supuesta muerte de Dios y la clave del nihilismo en Nietzsche? ¿qué implicaciones tiene para la filosofía posterior semejante propuesta? ¿Qué concepto de verdad hay en el cristianismo?

Por ahora digamos que la muerte de Dios se relaciona con el problema de la verdad en occidente, es la eliminación de la verdad trascendente (Dios es la verdad).

La cuestión de la muerte de Dios, es tratada en varios textos de Nietzsche. La obra del Zaratustra está recorrida por el tema, como cuando Zaratustra habla con el papa jubilado y afirma que ese viejo Dios "esta muerto de verdad". En La genealogía de la Moral dice que Dios es la mentira más grande de la humanidad. Y en La Gaya Ciencia, el loco grita que Dios ha muerto, que los hombres lo han matado.

No hay nada sistemático en su obra, hay que interpretarlo. ¿Y por qué tantas posibles interpretaciones? Por su forma de escribir. Su pensamiento se logra en la multiplicidad de su escritura. Las palabras en su obra tienen fuerza, pues cambian esquemas, implican riesgos y desafíos. Sus sentidos (no el sentido) se entienden en el contexto de la obra. Nietzsche propone una nueva forma de pensar: lo plural, lo múltiple, las perspectivas. Según él, la verdad es cuestión de interpretaciones, la vida es cuestión de multiplicidad. Así, su obra es un juego al que no se le puede reclamar coherencia.

Su pensamiento no es un pensamiento sino los pensamientos. Es paradoja donde no hay contradicción. Es una forma de pensar sin compromiso: el crítico que escapa a la crítica con sus paradojas.

La impresión de leer a Nietzsche no es la de un autor que te habla o comienza un diálogo, sino de uno que te grita y te provoca: con sus gestos entre líneas y sus arrancadas de pelo en cada signo de admiración. Esa fuerza que incita credibilidad (o, al menos, actitud autoritaria) en el peso atrevido de sus palabras, se disuelve con la flexibilidad de sus opiniones, al preguntarse si una cosa es él y otra cosa sus escritos. Entonces, a fuerza de contrarios, Nietzsche sería débil, discreto y sumiso. ¿Se le puede reclamar un ateísmo imprudente al hablar de la muerte de Dios?

La interpretación, como forma subjetiva de aprehender el mundo, tiene que ver con un asunto interesante en Nietzsche, que es la cuestión del lenguaje. La filosofía crea y pule conceptos como el de la verdad, todo a través del lenguaje. En Más allá del Bien y del Mal, Nietzsche declara que la verdad designa lo que le conviene a un grupo, a su desarrollo, o mejor, a lo que este grupo se representa como desarrollo. Concluye que la voluntad de verdad ha estado siempre al servicio de la voluntad de poder.

Cuando habla de cómo el mundo verdadero llegó a convertirse en una fábula, está hablando de cómo una misma idea, la de la verdad trascendente, cambia de matices, de forma a través de la historia y cómo se debe eliminar para que surja una nueva forma de pensar, una verdad terrenal, múltiple y perspectivesca: las verdades de Nietzsche son humanas, demasiado humanas.

La tragedia que comienza con Platón debe terminar, para Nietzsche, con la muerte de Dios. El fundamento platónico (mundo verdadero - mundo aparente), una vez derribado (una vez muerto Dios) nos deja con... nada, un vacío. Ese es el nihilismo (transmutación de los valores). Pero Nietzsche propone al Zaratustra, al superhombre, a fin de superarlo, a fin de establecer otros valores que no se fundamenten en Platón. Entra la idea del eterno retorno.

Dios ya no funda, la historia no es la de la salvación. Nietzsche apuesta por la finitud, por la muerte. Sin fundamento se apega al nihilismo suicida, a la nada y a crear otro pensamiento, otros valores. Para crear hay que destruir.

La Destrucción, la muerte de Dios, es un acontecimiento abstracto, es la reconciliación entre lo finito y lo infinito. Lo anterior al acontecimiento es la culpa, el acontecimiento es la nada, lo posterior es la inocencia.

¿Asesinato o autodestrucción?

"¿sabes cómo murió? ¿Es verdad, como se dice, que fue la compasión la que lo estranguló, -que vio como el hombre pendía de la cruz, y no soportó que el amor al hombre se convirtiese en su infierno y finalmente en su muerte?"
"Se sentaba allí, mustio, en el rincón de su estufa, se afligía a causa de la debilidad de sus piernas, cansado del mundo, cansado de querer, y un día se asfixió con su excesiva compasión" (Así habló Zaratustra)

Algunas interpretaciones del Teocidio

Martin Heidegger, en su libro Sendas Perdidas, tiene un capítulo titulado, La Frase de Nietzsche: "Dios ha muerto". Allí da su interpretación.

"La frase 'Dios ha muerto' significa: el mundo suprasensible carece de fuerza operante. No dispensa vida. La metafísica, es decir, para Nietzsche, la filosofía occidental entendida como platonismo, se acabó."

"... la frase de Nietzsche alude al destino de dos milenios de historia de Occidente."

"La anulación de lo existente en sí, el matar a Dios, se realiza asegurando la existencia, con lo cual el hombre se asegura el acervo material, corpóreo, psíquico y espiritual, pero eso por amor de su seguridad que quiere la dominación sobre lo existente como lo objético posible para corresponder al ser de lo existente, a la voluntad de poder.
El asegurar como adquisición de seguridad se funda en la posición de valores. El poner valores tiene todo lo existente bajo sí y, en consecuencia, lo ha matado, asesinado. Este último golpe matando a Dios lo da la metafísica que como metafísica de la voluntad de poder realiza el pensar en el sentido de pensar valores."

El hombre valorando hace lo que Dios hace pero con voluntad cambiante. En el momento en que el hombre empieza a valorar de acuerdo a las circinstancias y a las subjetividades, deja a un lado el fundamento metafísico de la verdad absoluta, la verdad revelada sobre lo bueno y lo malo. Nietzsche ya respiraba la muerte de Dios en su tiempo, algo se estaba dando desde que la moral estaba perdiendo importancia en Europa.


En un artículo titulado De la Teodicea a la muerte de Dios, Juan A. Estrada, de la Universidad de Granada, da otro nivel de interpretación.

"No se trata de que el hombre sea libre en el marco de una creación divina ya dada sino de ver al Dios creador como una etapa superada en la toma de conciencia del hombre.{...} La creencia en Dios pertenece a una fase inmadura de la conciencia humana."

"No se trata sólo de que Dios sea el origen de lo que nosotros consideramos como bien y mal, ya que estos en sí mismos no existen, sino que Nietzsche radicaliza la imagen sombría de Dios y lo califica negativamente en cuanto antivida, sin sentido, la gran mentira que nos hace responsable."

"Se acepta la vida con la intención de no interpretar los hechos, y se proclama la muerte de Dios y con ella los sentidos y utopías que buscan responder al que sufre y dar una significación a la historia."

Es esta la lectura de un "evolucionado y moderno intérprete", que resalta la madurez del ateísmo y el papel de opio del pueblo de la religión, al decir que la muerte de Dios es liberarse de ideas utópicas sobre el sufrimiento y el destino. Perfil posmoderno.

La superación del nihilismo es un decirle sí a la vida y la afirmación del cuerpo, lo terrenal y todas esas cosas sensibles, que tanto le gustaban a Nietzsche, así no pudiera disfrutarlas mucho porque estaba enfermo.

George J. Stack, El análisis de la verdad de Nietzsche, tiene una interpretación diferente.

"El punto de vista de Heidegger de que la frase de Nietzsche "Dios ha muerto" significa que 'el mundo suprasensible carece de fuerza operante', que 'la metafísica se acabó' porque Dios (ostensiblemente el imperio de las ideas y los ideales) no existe es ingeniosa, pero incorrecta. El fenómeno cultural de la muerte de Dios implica la pérdida de la creencia en una verdad absoluta respaldada en el ser de Dios. Más importante aún, implica la pérdida de la creencia en una moralidad que Nietzsche admite que ha sido la defensa más práctica en contra del nihilismo. {...} Claro que Heidegger tiene razón en decir que Nietzsche cree que la metafísica se acabó, que las creencias en un 'mundo verdadero', un 'mundo metafísico o trascendente', están desestimadas. Pero la pérdida en esa creencia fue instigada primordialmente por la filosofía crítica de Kant."

"El argumento básico de Nietzsche es que la religión cristiana promulgó hábitos y actitudes mentales que eventualmente hicieron surgir dudas acerca de su propia verdad {...} La cosmovisión Cristiana vino a ser una auto- supresión interna e histórica."

"El punto de intersección entre la caída cultural de la creencia religiosa y el surgimiento de la ciencia es el punto en el que el nihilismo entra en la civilización occidental."

A diferencia de Heidegger, que ve, en Nietzsche, al nihilismo como un proceso histórico, Stack lo toma como un acontecimiento único y de carácter cultural dentro del occidente cristiano. Aún más, afirma que la desaparición de la idea de un "mundo verdadero" no es igual a la "muerte de Dios", sino que la metafísica cristiana tomó un rumbo diferente, aunque hayan similitudes entre el platonismo y el cristianismo.

Mientras que la negación del "mundo verdadero" de Platón parece inaugurar el nihilismo epistémico, la incredulidad en Dios (concebido como el dador de la moral) concibe la idea de que no existe una moralidad. Y cita a Dostoievski, "Si Dios no existe, entonces todo está permitido".

El Dios cristiano y la verdad

El mundo futuro que Nietzsche anhelaba, de verdades no-cristianas, no-morales, no existe, no ha sido construido, tan solo propuesto. Quizás ese sea el mérito que muchos ven en Nietzsche, el haber hecho una propuesta novedosa, pensar un mundo con valoraciones diferentes a las tradicionales. Heidegger aconsejaba no dar una opinión apresurada de la frase de Nietzsche, sino pensarla en el sentido que le dio su autor y a partir de su reflexión sacar una enseñanza. Eso pretendió él con su trabajo.

Pero ¿qué si Dios no ha muerto? Digamos que la muerte de Dios es tan solo la lectura que hace Nietzsche de la historia y etcétera. Sin embargo, esa lectura ha tenido una gran influencia en la filosofía contemporánea y ha servido de base para muchos movimientos y formas de pensamiento en el último siglo. Por algo se estudia y se lee en las universidades. Así que no es suficiente con comprender la filosofía nietzscheana, también hay que confrontarla, aprender de ella, retomando lo bueno, desechando lo malo... pues no hay hombres perfectos.

Para el cristianismo existe una verdad absoluta que viene de Dios, él mismo es esa verdad, pues no hay nada ni nadie fuera de él que tenga la autoridad para establecerla. Lo relativo es la forma en que cada cultura (o cualquier individuo), con su forma de pensar, se acerca a la verdad.

Hay un principio bíblico que tiene que ver con la ética cristiana y es principalmente un mandamiento: "Sed santos porque yo soy santo", dice Yahvé. Hay un precepto (ser santos), un principio (la santidad) y una razón que conduce a una persona (el Dios santo). La Ley Judaica reflejaba el carácter de Dios, cada mandamiento era un atributo de Dios: "No matarás". Dios es el dador de la vida y es amor; "No levantarás falso testimonio", Dios es verdad. Sin la persona de Dios, los mandamientos no tendrían sentido.

En la propuesta de Nietzsche de una transvaloración de los valores se pretende hacer una nueva valoración según la voluntad de poder y el eterno retorno en la figura del superhombre. El Teísmo declara que es indispensable un fundamento teológico meta-ético para que haya moralidad.

El Teísmo dice que si Dios existe, entonces existen los valores morales objetivos. Además de una responsabilidad moral: Dios pedirá cuentas a cada hombre por sus acciones. Por el contrario, si Dios no existe, no hay razón para creer en unos valores absolutos, pues el hombre es el que los inventa y tampoco es responsable de sus actos ante nadie.

La cuestión de los valores cristianos, Nietzsche la trata en La Genealogía de la Moral, donde da su versión histórica de los conceptos bueno y malvado en la tradición judeo-cristiana. La historia de Nietzsche es la de la crueldad del guerrero y la compasión del sacerdote. La historia del cristianismo es la de la redención del hombre por Dios.

Liam Atchison, en un artículo sobre este filósofo, dice: "No podemos aceptar cada, o más bien casi ninguna, de las críticas que Nietzsche ofrece a los Cristianos. Muchas, creo yo, están basadas en premisas falsas o argumentación selectiva. Como quedó demostrado en su crítica al apóstol Pablo, Nietzsche Nietzsche también comete con frecuencia la falacia motivacional que, en justicia con el filósofo, pudieron haber sido toleradas más en el siglo diecinueve que lo es ahora."

Nietzsche habló de perspectivas. Él tuvo las suyas, los cristianos tienen otras. Quizá el mirar lo que diferentes pensamientos tienen que decir ayude a comprender mejor la riqueza del conocimiento.

Published by Diego Pineda

Diego has been a science writer for some years now, writing mostly about immunizations and infectious diseases. Before becoming a science writer, he wrote both fiction and nonfiction in South America. Visit...  View profile

1 Comments

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  • James Paul D'Lessandro2/1/2009

    A very rare text. Truly, Nietzsche is dead. Now, more than before.

    I got to talk with Siva.

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